LA PROGRAMACIÓN

Este programa se puede aplicar desde todo el centro, o desde una sola asignatura de un solo departamento. Aunque no parece necesario por su carácter voluntario, sí convendría tenerlo todo totalmente reflejado en la programación, por lo que os suministramos este fragmento para que lo adaptéis a vuestro gusto, para incluir tanto en el apartado de metodología como en el de evaluación. Si trabajas en Andalucía, también puede resultar interesante que reflejes que la orden del 15 de enero de 2021, al tratar los programas de profundización para altas capacidades, recalca que “dichos programas consistirán en un enriquecimiento de los contenidos del currículo ordinario sin modificación de los criterios de evaluación establecidos, mediante la realización de actividades que supongan, entre otras, el desarrollo de tareas o proyectos de investigación que estimulen la creatividad y la motivación del alumnado”:

[…] MEDIDA ADICIONAL (SALTA)

Como nos vemos obligados a tratar las altas capacidades, así como las necesidades especiales, vamos a proponer de forma voluntaria que acepten desafíos que mejoren su competencia oral desde un punto de vista creativo y original. A todos aquellos alumnos que nos demuestren mejorar dicha competencia, así como su actitud frente a la asignatura, o incluso habilidades que van mucho más allá de las contenidas en las programaciones, se le sumará un punto. Con el objetivo de que pongan el máximo esmero, puede que a algún alumno se le añada dos puntos por la excelente calidad de su obra, siempre con el tope del 10 como calificación final.

De esa forma, al carecer de tiempo en la asignatura para poder hacer las exposiciones necesarias, imprescindibles para el desarrollo de la competencia oral que debemos trabajar desde todas las áreas, les damos también la oportunidad de grabarse el propio alumno, en privado o con la ayuda de sus familiares, evitando así que se vea cohibido por alguna circunstancia exterior. Tener el valor de ponerse delante de una cámara y desenvolverse con soltura es una habilidad cada vez más preciada en el entorno laboral y social.

Con el fin de que este objetivo no distraiga al alumno, y mucho menos genere una competitividad insana, el alumno que acepte los desafíos debe comprometerse a cumplir un código de conducta cuidadosamente elaborado, y nunca podrá bajar del 4 en ningún examen de la asignatura, salvo que tenga un diagnóstico de necesidades especiales. Se tendrá un especial cuidado con el impacto emocional que puedan causar estos desafíos, haciendo hincapié de que se trata de aprender jugando, especialmente cuando se realizan colaboraciones, y que deben ser muy precavidos con la privacidad de las obras.

Por otro lado, esta forma de trabajar es característica del Bachillerato Internacional, un modelo de enseñanza donde se debe trabajar y evaluar la creatividad obligatoriamente aunque carezca de carga horaria propia. Es un modelo que está triunfando en todo el planeta y que hemos decidido emular desde este departamento.

En el presente curso, dicha medida se aplicará en los grupos… […]

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A día de hoy, no encontramos ninguna legislación que impida usar estos criterios, y nos sorprendería mucho que hubiese un inspector capaz de discutir que son beneficiosos para el alumno y para su desarrollo.